lunes, 2 de septiembre de 2013

La Xunta de Galicia promueve la eficiencia energética en los sectores industrial y servicios




La Xunta de Galicia ha presentado un nuevo programa de ayudas para fomentar la eficiencia energética en los sectores industrial y servicios, con el que se prevé ahorrar 2 millones de euros al año.

Promovido por la de Economía e Industria a través del Instituto Enerxético de Galicia (Inega), está dotado con 2,5 millones de euros, cifra que permitirá movilizar 8,5 millones. Las ayudas llegarán hasta 200.000 euros por proyecto, alcanzando un 20% de la inversión para las grandes empresas. En el caso de las pequeñas, el porcentaje de ayuda se incrementa y supone un 40% del total, y un 30% para las medianas empresas. Además, los proyectos que se desarrollen en las provincias de Ourense y Lugo, y en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal y en la Costa da Morte contarán con una valoración superior, de un 5%, al amparo de los respectivos planes Impulsa.


Según el director xeral de Enerxía e Minas,  Ángel Bernardo Tahoces subrayó, estas medidas “mejorarán la competitividad de las empresas reduciendo los costes energéticos e implantando tecnología más eficiente”. Así, se prevé que se ahorren más de 4.000 toneladas equivalentes de petróleo al año, evitando la emisión a la atmósfera de más de 9.000 toneladas anuales de CO2.


En el sector industrial, las ayudas van encaminadas a la reposición o mejora de equipos e instalaciones consumidoras de energía del proceso productivo por otros que utilicen tecnología de alta eficiencia.  Asimismo, se impulsa la renovación de equipaciones de instalaciones existentes de climatización por otras de alta eficiencia energética, que supongan un ahorro mínimo de un 20%. Además, en el sector servicios se fomentan medidas para implantar una contabilización o telegestión del consumo de energía, y con carácter general, para todo tipo de beneficiarios, cualquiera otra actuación de ahorro que garantice un 20% de reducción de consumo de energía.


lunes, 29 de julio de 2013

Una instalación de autoconsumo tardará 17 años en amortizarse con el nuevo decreto




Según la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia Energética (ANAE), una instalación de autoconsumo tardará 17 años en amortizarse si se aplican las condiciones de funcionamiento contempladas en el borrador de real decreto remitido por el Ministerio de Industria a la Comisión Nacional de la Energía (CNE).


La asociación dice que los 17 años para la recuperación de las inversiones son casi tres veces superiores a los 5,7 años que se tardaría en amortizar la instalación sin la existencia de los nuevos peajes de respaldo y con los precios de julio. Con la nueva subida de tarifas en agosto, del 3,2% y provocada por un encarecimiento de los peajes, se habría elevado a 6,5 años el periodo de amortización en caso de que el Gobierno tampoco hubiese decidido cargar este nuevo coste sobre el autoconsumo instantáneo.

Estos periodos de amortización corresponden a una instalación de 2,5 kilovatios (kW) con un coste de instalación de 1,7 euros por vatio y con un consumo anual de 3.860 kilovatios hora (kWh) al año. Tras realizar estos cálculos, la asociación considera que la nueva reglamentación "no está pensada para beneficiar al consumidor, ni para promover la generación distribuida ni para fomentar el empleo cualificado".

La nueva norma tampoco servirá, a su juicio, para impulsar la eficiencia y el ahorro energético, favorecer el cambio hacia una cultura baja en carbono o aumentar la independencia energética, entre otros aspectos.

"Tal como está redactada la tan esperada normativa, parece que se ha hecho para desincentivar totalmente este tipo de instalaciones de tal manera que nadie se decida a invertir en ello para ahorrar en su factura", lamenta ANAE.

Sobre el nuevo peaje de respaldo, considera que su cobro es tan "absurdo" como aplicar la misma medida a los electrodomésticos más eficientes, que también reducen el consumo de energía de la red.

viernes, 19 de julio de 2013

La Xunta de Galicia y REE colaboran para mejorar la calidad del suministro energético de la Comunidad





El conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, destacó a la subestación de O Mesón do Vento como ejemplo de la apuesta por la mejora de la calidad del suministro eléctrico en Galicia, tras una inversión de cerca de 10 millones de euros por parte de Red Eléctrica Española para la instalación de un nuevo transformador. La instalación entró en funcionamiento en junio y permite mejorar los niveles de seguridad, calidad y fiabilidad del sistema gallego.

Conde y el presidente de Red Eléctrica, José Folgado, visitaron la subestación, que se configura como una de las más importantes de Galicia, ya que no sólo presta servicio a dos de los principales ayuntamientos gallegos, Santiago de Compostela y A Coruña, sino que da salida a la energía producida en las centrales térmicas de As Pontes y Meirama y en los parques eólicos de la provincia.

El titular de Economía e Industria y José Folgado trataron la inclusión de las prioridades gallegas en la estrategia española de inversiones en transporte eléctrico para el período 2014-2020. El conselleiro destacó, además, que Galicia está trabajando de la mano de Red Eléctrica Española en la mejora de las redes de transporte en toda la comunidad, y subrayó la voluntad de cooperación que marca las relaciones entre la administración gallega y la empresa pública.

Asimismo, incidió en el trabajo conjunto en la instalación de una nueva línea que conectará Galicia con Portugal (Covelo-Frontera), un proyecto para el cual ya se mantuvieron las primeras reuniones de carácter técnico, o la nueva conexión que unirá Galicia con Asturias.


lunes, 15 de julio de 2013

El Gobierno tomará en cuenta la ganancia pasada de las renovables para calcularles el 7,5% de rentabilidad




El nuevo mecanismo para la retribución de las renovables, que acaba con el modelo de primas, tomará como base el coste de inversión en cada proyecto individual y luego medirá las rentabilidades tanto pasadas como futuras, con el objetivo de que el resultado final sea, para toda la vida útil, un retorno del 7,5%, según fuentes del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

El departamento afirma que la fórmula no es "retroactiva sobre el conjunto" y que la rentabilidad razonable está garantizada. Este 7,5%, que es antes de impuestos y fruto de sumar 300 puntos básicos a los tipos del Tesoro, se revisará cada seis años para garantizar la sostenibilidad del sistema.

La idea es que las plantas reciban el precio de mercado y un complemento de pago fijo a principio de año para alcanzar la rentabilidad establecida. Si ya se les ha calculado una rentabilidad para toda su vida útil superior al porcentaje, se quedan sin complemento pero, si no llegan, se les paga hasta alcanzar la referencia.

Lo que se calcula es el coste de inversión del proyecto, sin tener en cuenta el coste de las deudas del proyecto. "Se retribuye el proyecto en sí, la inversión en el activo, por lo que no se tiene en cuenta la rentabilidad en función de la estructura del pasivo", dice Industria.

Con esta solución, el Gobierno entiende que, si el proyecto no tiene problemas de funcionamiento técnico muy importantes y la estructura de inversión es "normal", esto es, si no hay un excesivo apalancamiento, no debería haber problemas de viabilidad.

El real decreto ley pondrá el marcha el mecanismo, pero de forma transitoria las instalaciones irán cobrando a cuenta la retribución conforme al real decreto 661/2007, si bien deben saber que es un cobro provisional.

Industria fijará un estándar de rentabilidad para cada tecnología y para cada año. Cada tres años, se hará la estimación del proyecto para saber si está por encima o por debajo de la rentabilidad establecida.

Como ejemplo, el modelo puede ser más perjudicial para las instalaciones eólicas que lleven muchos años funcionando con rentabilidades por encima del 7,5%, ya que ahora, una vez comprobado que a lo largo de su vida han superado el porcentaje, no recibirán el complemento que las acerque a la rentabilidad fijada.

En cambio, si el proyecto es reciente y no ha estado recibiendo fuertes rentabilidades en el pasado, no tiene por qué resultar especialmente afectado por el nuevo mecanismo, según los argumentos de Industria.